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Atención prenatal en la República Democrática del Congo

2020.06.02 //

La Fundación Barceló y la Asociación Amigos de Monkole entregan un “cheque bebé” a 50 madres sin recursos de la capital, Kinsasa, y a sus 50 recién nacidos.

En la República Democrática del Congo la sanidad funciona de forma privada; cada paciente debe asumir los gastos íntegros de su tratamiento, por lo que tan solo el 28% de la población puede permitírsela. De hecho los habitantes de los barrios más desfavorecidos de la capital, como Kindele, Herady o Kimbondo, jamás han pisado un hospital.

Por este motivo, las mujeres embarazadas no pueden afrontar el coste de las pruebas médicas ni del parto y deciden dar a luz en casa. El resultado es que cada año 30.000 mujeres mueren durante el parto y más de 20.000 niños recién nacidos pierden la vida durante su alumbramiento o los días posteriores”.

Para paliar esta situación, la Asociación Amigos de Monkole y la Fundación Barceló han iniciado el proyecto “Forfait Mamá” en el Centro Hospitalario de Monkole, mediante el cual las mujeres gestantes aportando una tarifa fija de 50 euros son atendidas durante el embarazo, el parto (sea natural o cesárea) y el postparto, incluyendo todas las pruebas médicas pertinentes. Asimismo, si sus hijos nacen con algún problema de salud también tienen incluida la estancia en el servicio de neonatología o UCI pediátrica del hospital y si están sanos reciben asistencia médica gratuita hasta que cumplen el primer año.

Perpetua, una de las beneficiarias del proyecto, viuda y un con un hijo ha dado a luz recientemente a trillizos por cesárea. “Cuando estaba embarazada de 7 meses unos bandidos asesinaron a mi marido. En esta situación, no sé que habría hecho sin el Forfait Mamá. Doy gracias a Dios, a la Asociación Amigos de Monkole y a la Fundación Barceló por hacerlo posible. Muchísimas gracias”.

Por su parte, Céline Tendobi jefa del servicio de ginecología y obstetricia del hospital de Monkole afirma “ser mujer en el Congo no es fácil; la mayoría no han ido al colegio, no han estudiado y no se sienten realizadas. Por eso luchamos día a día para brindarles una atención sanitaria especializada y que logren recuperar su dignidad y puedan sentirse parte de la sociedad”.