Proyectos

Funcionamiento del Centro de Salud de Rukara

2017.09.15 //
Socio local:
Área:
País:
Año:
Aportación Fundación Barceló:

DSCF1791

En 1994, más de 800.000 personas fueron asesinadas en Ruanda en un enfrentamiento entre tutsis y hutus. El padre Melcior Fullana, natural de Manacor, había sido uno de los primeros misioneros en pisar el continente africano en 1974 y cuando se inició el conflicto vivía en la pequeña misión de Rukara, donde sobrevivió a un cruento ataque. A pesar de las dificultades, la Misión de los Sagrados Corazones siguió y sigue presente en el país trabajando con las nuevas generaciones de ruandeses para construir un futuro basado en el entendimiento y la pacificación. Un país donde el 45% de la población vive por debajo del nivel de pobreza, la familia media tiene 8 hijos y, más de la mitad de la población es menor de 15 años con una esperanza de vida de 63 años.

La Fundación Barceló tiene como uno de sus objetivos principales contribuir en la medida de sus posibilidades a la mejora de la calidad de vida y la salud de la población en aquellos países que más lo necesitan. En virtud de ello, la fundación financia el funcionamiento del centro de salud gestionado por la Congregación sufragando la contratación de un médico local para la asistencia médica permanente, el mantenimiento del funcionamiento del centro de nutrición y el pago del seguro médico ruandés a más de 3.00 personas para que tengan acceso al servicio de salud público.

El Centro Nutricional de Rukara recibe anualmente entre 70 y 80 voluntarios cuya ayuda es muy beneficiosa tanto para el funcionamiento del centro como para la aceleración del proceso de recuperación de los pacientes. Por esta razón, en 2017 la contribución de la Fundación ha dado un paso más colaborando en la construcción de una casa de voluntarios independiente a la de la comunidad, con el objetivo de atender el creciente número de colaboradores. A su finalización la casa tendrá 8 habitaciones (dos dobles) con baño, una cocina y un salón comedor. La construcción de este inmueble facilitará la convivencia y dotará de la independencia necesaria tanto a las misioneras para el buen funcionamiento de la comunidad religiosa, como a los voluntarios.